JORGE WALTER VILLANUEVA, EN EL PARAÍSO ETERNO

Columnistas 29 de febrero de 2024 Por Diario Actualidad
Por Socorro Barrantes

Recién nos damos cuenta que se ha ido, que ya no está, que ha partido sin llevarse nada de lo suyo, de su familia, de la ciudad… o, a lo mejor, como sucede en la magia de la computadora sus programas, plataformas y mil gracias, se lleva todo en la nube.  Esa nube que hoy desaparece entre la bruma, el catafalco, las cortinas de humo, que no nos permitieron verlo, visitarlo, convocarlo en los últimos años, cuando él necesitaba más de nosotros. Pienso que somos como esas vírgenes fatuas, encendemos las ventanas del facebook, wasap, instagram, para hablar del que se va, como dicen los mayores, “ya no lo necesita”

          M e golpeo el “ser que vivo” y me culpo de no haberlo invitado este año a la XVII Muestra de Cartas y Poemas, no hallé su correo y se me pasó escribirle al mesenger.  No hicimos invitaciones en papel  en que, como cada año,  subía hasta su casa, dejando bajo la puerta la susodicha invitación, a la que él siempre respondía con un apasionado o tierno poema de amor; como lo hacen los sencillos poetas de esta tierra, pues los grandes, los trascendentes ya no responden a estas amicales convocatorias, mucho menos nuestras autoridades culturales, las que, si van, lo hacen para marcar tarjeta y al toque salir volando, como alma que  los lleva el diablo, diciendo que tienen que llegar “a una reunión verdaderamente importante”. Gracias Jorgito por estar presente en muchas de estas convocatorias, por compartir tus sentimientos de adentro con nosotros.  Te recuerdo recién jovencito soñando con ser gran poeta y lo fuiste, para tu pueblo, tus amigos, para los alumnos, para Cajamarca.  Tu nombre, tu vida ya tiene un sitio en ella y eso jamás se echará al olvido.

          Tus versos han poblado carpetas, las hojas de las flores, los pasadizos de las escuelas, proscenios, escenarios y por ello hoy te recuerda tanta gente importante; también las humildes a las que dedicaste un poema, una lectura de tu sentir profundo.  Perdónanos si en nuestra imperfección, no pocos te dejamos de buscar para entreverar versos, puntos de vista, alegrías, penas.  Amaste a tu padre, a tu ejemplo, con todo tu ser, ahora se reúnen para compartir el cielo, la grandeza de lo eterno.

          Gracias por regalarme, a través de Don Juancito, tus dos últimos poemarios, GRACIAS por ese patrimonio que guardaré en lugar especial, donde habitan los amigos, los poetas que no tienen olvido.  La levedad de la vida sucumbe a cada instante y, por ello, los poetas, los escritores, antes que mirarnos si somos grandes o pequeños, debiéramos ser amigos de verdad, saludando a través de los versos la reciprocidad de sabernos felices o acompañar las tristezas con un café amargo o un trago fuerte en el Tizné.

          Tus íntimos amigos, tu familia, tus seres amados, estuvieron contigo en los instantes supremos de tu existir, pudiste despedirte de ellos y dejar ese poema escrito bajo la almohada, en el que pides no lágrimas, sino calma, recuerdos, paciencia hasta que se vuelvan a encontrar.  Jorgito el parnaso celeste se abre de par en par, entran las azules mariposas y los vientos serenos.  Se va difuminando la niebla … Ese Dios, la Virgencita, a los que acudiste siempre con fe, devoción, te devuelven la vida eterna en un segundo o en un siglo.  No se sabe, nadie lo sabe, pero es nuestro derecho anhelar la paz del amor y la dicha sin fronteras.

          El reconocido investigador, periodista, historiador, escritor TRISTÁN RAVINES, también está atravesando momentos duros de salud. Ojalá podamos juntarnos para hacer llegar nuestra amistad, apoyo, el merecido reconocimiento y gratitud, EN VIDA.

423455154_1074167753789177_2514965735638481362_n

Te puede interesar